Primeros y no tanto
España cambia a Juan Pablo II por Fernando Alonso.
Y eso que somos un país mayoritariamente católico -más del 80% de la población- que ha llorado por el Papa. Al final, la saturación de imágenes ha podido con el fervor religioso.
Otros parecen enfadarse porque España ha quedado la última en conceder días de luto oficiales. Por lo menos en Fórmula 1 ocurre todo lo contrario.