El día de la derrota
Hoy, 25 de abril, hay fiesta en ese conglomerado inexacto e inexistente llamado Països Catalans. Hoy, hace 298 años, se perdió la Batalla de Almansa, que supuso la pérdida de los fueros del Reino de Valencia -Gracias, Felipe V- Siempre me he preguntado por qué se celebra una derrota que tanto nos ¿perjudicó? No será para tanto, imagino. Como mucho, Almansa sirvió para que la Comunidad Valenciana no sea una Comunidad Histórica como Galicia, el País Vasco, Cataluña o Andalucía; privilegio que sólo sirve para celebrar elecciones autonómicas en una fecha distinta de la del resto de autonomías.
Estos días han habido algunas manifestaciones en Valencia para defender el Pais Valencià (así llaman ellos a la Comunidad Valenciana) Nunca he entendido bien el objetivo de ese colectivo llamado maulets. A veces pienso que simplemente quieren defenderse de ese otro grupo nacionalista, pero de derechas, llamados blaveros, defensores de un Reino de Valencia independiente y no subordinado -eso nunca- a la gran rival Catalunya.
Siempre me acuerdo de esta fecha porque es el día después de las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy. Quizás esta celebración absurda debería servir para que esta Comunidad tuviera por fin un consenso que nunca ha existido. Fíjense que en la época preautonómica sólo se discutía acerca del nombre que tendría la Comunidad Autónoma: Reino de Valencia (¿inconstitucional?, Valencia (la parte por el todo), Pais Valenciano (demasiado catalanista) y Comunidad Valenciana (mezcla insípida de nada) Ahora nuestros políticos quieren aprobar un nuevo estatuto y hacerlo coincidir con el próximo 25 abril, porque dicen que así se cerraría la herida de la Batalla. No tienen ni idea de nada. En fin, que por no tener no tenemos ni nacionalismo ni identidad propia ni protegemos nuestra lengua. Por eso abracé el individualismo hace tiempo.
Feliz día de la derrota.