La teoría del club
Ayer el Pulsómetro de la Cadena SER constató dos realidades: que el 80% de los españoles son católicos, pero sólo el 48% se declaran practicantes.
Practicantes, bonita palabra. Al parecer, más de la mitad de los católicos no va mucho a misa, no comulga, no sigue los mandamientos a rajatabla... Es la teoría del club.
Si yo decido ser católico intento cumplir lo que me manden, porque para eso me he apuntado libreemente al "Club Iglesia". Cada club tiene sus normas y hay que cumplirlas. Imagino que todos los cristianos deben comulgar con cierta frecuencia; también confesarse, pues hay que estar limpios de pecado.
Me hace gracia esa recurrente frase que cada vez escucho más: soy católico pero no voy a misa. ¡Pues mira tú que bien! Es como si yo, que soy socio del Alcoyano y pago 90€ al año, no fuera nunca a mi catedral, el Campo de El Collao. Sí pero no. Eso es lo que vienen a decir. Soy católico a mi manera. Señores, los católicos tienen un jefe, el Papa, que quiere que ustedes vayan a misa. Es lógico. Pongamos el ejemplo del Alcoyano: mi Papa, Javi Gandía, quiere que yo vaya al campo, porque si no voy faltará una persona y se animará menos al equipo. El feligrés que no es feligrés, porque pasa de ir a misa, no podrá difundir la palabra del Señor ni luchar por un mundo mejor si no escucha lo que debe hacer.
Nadie obliga a nadie, es una cuestión de principios, moral si se prefiere. Se puede ser católico y del Alcoyano sin asistir a las reuniones del club, pero el club pierde y nosotros también.
¿Por qué creen que no soy católico? Desde esta tribuna afirmo que no soy anticlerical, nunca he quemado una Iglesia. Nunca lo haré. Simplemente no me gustan las normas que como miembro de la Iglesia católica debo cumplir. Eso es todo. Por la misma razón soy socio del Alcoyano, porque me gusta ir cada 15 días con mi camiseta y mi bufanda a animar a mi equipo-Iglesia, porque quiero pedirle a mis dioses-jugadores que, por favor, ganen el partido.