¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Hace un rato he terminado de leer la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? que inspiró la película de Ridley Scott Blade Runner.
No está mal, aunque he de reconocer que estoy un poco confundido. No sé si será porque no estoy acostumbrado a las novelas de ciencia-ficción, pero hay algunas cosas que no he pillado del todo. La trama, en teoría, es bastante simple: es 1992 (demasiado pronto, ¿no creen?) y ha terminado la Guerra Mundial Terminal. En la Tierra vive gente pero la mayoría se han marchado a planetas-colonia, por ejemplo Marte. Si te conviertes en colono te regalan un androide para que sea una especie de sirviente-esclavo. Ocho androides del tipo Nexus-6 (algo así como la marca Nike) se escapan y llegan a la Tierra. Rick Deckard, un cazarrecompensas a sueldo, es el encargado de retirarlos (eufemismo de matarlos) después de realizarles un test llamado Voight-Kampff que mide la empatía, algo que los androides no tienen.
El lío está en que hay determinados momentos de la novela -que no desvelaré por si alguien quiere leerla- que no se sabe si ocurren realmente. Todo parece una pesadilla tecnológica o algo así y por este motivo cuando acabas el libro no sabes que hacer. En mi caso, me he quedado con ganas de que me expliquen bastantes cosas.
Más allá de las posibles lagunas narrativas (ojo, igual soy yo el que no entiende), el autor plantea una serie de cuestiones muy actuales, y eso que escribió el libro hace 25 años. Por ejemplo:
- Los límites de la inteligencia artificial. ¿Qué es lo realmente humano? Esto se puede extrapolar a la clonación humana, que incluso uno de los protagonistas avanza: "los androides sólo podemos vivir unos cuatro años, pues aún no se ha descubierto cómo regenerar las células".
- La extinción de animales: en el mundo de la película tener un animal es casi una obligación. La gran mayoría se han extinguido y sólo se venden por catálogo. Es curiosa la obsesión que tiene el protagonista por tener un animal de verdad (al principio tiene una oveja eléctrica), lo único que daría sentido a su vida.
- Sexo con androides: las leyes -en la novela, se entiende- dicen que es inmoral y encima no se puede procrear. Pero parece ser que dan bastante gusto. ¿Podrían ser una alternativa a las muñecas hinchables? No sé si tendría éxito un robot-androide-esclavo-sexual a un módico precio.
- La religión: tampoco desaparece en un futuro dominado por la tecnología y los coches voladores. Quizás el autor quiera decir que siempre es necesario creer en algo, y por eso están Mercer y el Mercerismo.
-Los coches voladores: ¿existirán algún día? O mejor: ¿los llegaremos a ver?
- Existe Nueva Nueva York, como en Futurama. Es un claro guiño y, por si me lo preguntan, prefiero 1000 veces el mundo de Futurama, es más divertido.
Si alguien se ha leído la novela y puede añadir algo, que lo haga. No vale si sólo han visto la película, pues me acabo de enterar que Ridley Scott sólo se inspiró en la novela y cambió algunas cosas, quizás para que tuvieran sentido