Goodbye, Lenin!
El miércoles vi en Canal + cine 3 la película Goodbye, Lenin!, nos la recomendó el profesor de Cine e Historia contemporánea y no me ha defraudado.
El director se sumerge en las entrañas de la RDA en sus días finales. Todo el mundo sabe que el comunismo no tardará en claudicar ante el capitalismo excepto la madre del protagonista, una socialista convencida que todavía confía en un verdadero régimen sin clases. Su mundo se complica cuando una semana antes de que cayera el Muro de Berlín sufre un infarto y entra en un coma del que no se despertará hasta ocho meses después.
En el tiempo en que está dormida se ve, con un toque de humor, todos los cambios que trajo consigo la unificación con la RFA: las pelis porno, colores vivos en las ropas, la música techno, muebles de Ikea, la Coca-Cola, el Burger King, las antenas parabólicas... En resumen, todos los iconos del capitalismo y de la sociedad occidental.
Un detalle en el que no había caído, y que plasma a la perfección la Alemania de la reunificación en sus primeros meses, es el Mundial de fútbol de Italia 90 que ganó Alemania o, mejor dicho, la RFA, ya que se clasificó antes de que cayera el muro. Ignoro si se convocó algún jugador de la RDA, pero lo cierto es que en la película todo lo que era Berlín Este está con su selección. Parece ser que el fútbol fue la confirmación de la unión de las dos Alemanias.
Ocho meses después la madre despierta y existe un alto riesgo de que sufra un infarto. Por este motivo, el hijo intenta ocultarle que el muro ha caído, que el comunismo se ha terminado, y no será fácil. Por ejemplo, los pepinillos suecos que comía antes de entrar en coma ya no se venden, ahora hay holandeses. Todo ha cambiado en pocos meses. No puede ver la tele, por lo que entre su hijo y un amigo con aires de director de cine crearán un informativo que sólo verá ella y que sólo saldrá lo que ella quiere ver y oir. Las imágenes de archivo serán un bálsamo para su madre, que sin embargo parece sospechar algo.
El final no lo cuento, es demasiado bonito para escribirlo. Simplemente les recomiendo que la vean. Les gustará y seguramente se planteen las mismas cuestiones que yo cuando aparecieron los títulos de crédito:
- El verdadero socialismo no estaba en la calles de la RFA, ni en la de la URSS, sino en la cabeza de aquella señora.
- Por tanto, el verdadero socialismo siempre será utópico. No tiene nada de científico.
- En la película se puede ver que la reunificación trajo mucho paro, especialmente en las personas mayores, que culpaban al capitalismo de su situación. Sin embargo -y supongo que lo pensarían también- eran personas libres.
- Sin darme cuenta me han entrado ganas de saber más sobre la reunificación alemana. ¿Alguna sugerencia?