¿Para qué rectificar?
El hombre que abatieron a tiros el viernes en el metro de Londres no era un terrorista, simplemente un electricista brasileño de 27 años que se saltó las barreras de la estación y no se detuvo cuando la policía le dio el alto.
¿Son esas razones suficientes para que le pegaran cinco tiros a quemarropa? Es comprensible que entre los cuerpos de seguridad haya mucho nerviosismo. Tampoco me extrañaría que algún poli quisiera tomarse la justicia por su mano aprovechando su posición privilegiada.
Sinceramente, no creo que la política de tirar a matar sea la más adecuada. Cualquier sospechoso puede ser un cualquiera; por ejemplo, me lo estoy imaginando, un ladrón de carteras monta una trifulca en el Metro. ¿Le pegarían un tiro por si acaso? ¿Estamos ante una variante de la Guerra preventiva ¿Se llamará disparos preventivos?
No lo sé, pero si yo viviera en Londres y tuviera rasgos orientales o musulmanes no pillaría el metro ni loco. Y si encima estoy mal afeitado mejor que me pegue el tiro yo sólo; así acabaría antes.
¿Y cuál es mi receta? Algo bien sencillo: disparar sólo a los malos, a los terroristas, a esos hijos de puta. Es difícil, sí, pero para eso está la policía.