Periodismo de mierda
¿Para esto se inventó el periodismo?
Letizia Superstar acaba de hundir la Copa del Rey, que se celebra tradicionalmente en la bahía de Palma durante la primera semana de agosto. Una flota de un centenar de barcos de una docena de países, a pique por el gesto de una mujer bravía. Embarazada pero no embarcada, es su lema, y ha prohibido además a Felipe de Borbón -futuro Jefe de Estado de las Españas- que participe en esa competición de gafas de sol y bermudas. La periodista asturiana está en estado y es el Estado, eviten preguntar quién no lleva los pantalones en ese matrimonio. Su rechazo a gestar junto al Mediterráneo rehabilita irónicamente a los nativos de la isla, porque haber nacido bajo el insolente clima mallorquín es la razón de nuestras carencias embarazosas. A diario nacen en el planeta medio millón de niños, pero éste va a ser algo especial. Y como siempre hay una trastienda, la princesa no tiene un problema con los nasciturus, sino con algún maloliente pez gordo local cuya proximidad la incomoda sobremanera.
¿Es elconfidencial.com un medio serio? ¿Los rumores pueden convertirse en noticia? ¿Dónde queda la credibilidad? Todas estas preguntas merecen su respuesta, porque yo no salgo de mi asombro. No entiendo cómo se puede escribir una noticia así con total impunidad, porque está claro que la Casa Real no va a tomar acciones legales contra un "medio" de internet.
Pero lo más curioso son los comentarios que los lectores escriben: no sólo la mayoría defiende al "periodista", sino que además lo felicitan y aplauden su supuesta "valentía" al escribir sobre la Familia Real. Dicen que hay algunos temas que la prensa no puede tocar (me viene a la cabeza un desnudo del Rey que no se publicó en España) Si eso fuera verdad, la revista El Jueves no podría publicarse, aunque ya no salen -al menos en el número de esta semana- las historietas de Pascual, mayordomo real ¿Alguien sabe por qué las han quitado, si es que ha sido así?
Moraleja de esta historia: no confien en los chivatazos, rumores y demás de los confidenciales de la red, es más fácil crear una mentira que contar una verdad.