Hacerse rico no es fácil ni siquiera en Internet
La publicidad, ¡qué gran incomprendida! Todo el mundo se mete con ella: "hacen demasiados anuncios en la televisión", "estoy harto de los pop-ups" (esto sólo para usuarios del Explorer), "poner publicidad en los feeds es inmoral o incluso amoral"... Sin embargo, todos somos consumidores y en mayor o menor grado está presente en nuestra vida, seamos lo que seamos, bloguers incluidos.
¿Nunca han pensado en hacerse ricos a través de Internet? Qué se yo... montar una página web muy buena para que algún día se la compre alguna empresa multinacional. Con el dinero conseguido se podría vivir sin trabajar (repito: vivir sin trabajar) durante el resto de sus vidas. Esta opción es muy complicada porque se requieren dos factores:
1) Tener una gran idea.
2) Que alguien esté dispuesto a pagar con ella.
Con la llegada de la publidad a Internet (no sé cuando fue ni tampoco me importa) se facilitaron un poco las cosas: siguiendo con el ejemplo anterior, si creamos una web que atraiga muchos visitantes es posible que empresas más o menos importantes paguen por anunciarse en nuestra web a través de los banners. Pero no es tan fácil. Veamos por qué:
1) Hay que seguir teniendo una gran idea.
2) Necesitamos personas que quieran anunciarse en nuestra página.
Complicado, ¿no? La publicidad es tan caprichosa que nunca sabremos si se juntará con la mejor idea. ¿Y si se hace al revés? Me explico: pongo publicidad gratis -sí, gratis- en mi página y, según lo que escriba, aparecerán determinados anuncios. Por cada click que los visitantes hagan sobre el anuncio yo gano unos centimitos de nada y así, centimito a centimito puedo conseguir que una amable empresa muy conocida me envíe un cheque. Este método parece ser el más sencillo para hacerse uno rico, pero también tiene sus contras:
1) La publicidad la ponemos gratis.
2) Hace falta que mucha gente pinche en los anuncios (si puede ser en los que paguen más céntimos)
3) Lo más importante: la gran idea sigue siendo necesaria para tener un tráfico alto de visitas.
La conclusión de todo esto es muy sencilla: sólo los muy buenos -o los tipos con mucha suerte- pueden ganar dinero en Internet a través de la publicidad. Siento ser así de duro, pero es lo que hay.
Hace tiempo leí en un blog que se necesitan unos 1000 visitantes al día y 300.000 páginas vistas al mes para hacer dinero con la publicidad. Hagamos un ejemplo práctico: ahora mismo mi blog tiene una media de 152 visitantes al día y sirve 5800 páginas cada mes; además, hay que tener en cuenta que el 80% de las visitas vienen de Google. ¿Son estos datos para deprimirse? Sí, son para deprimirse y por eso mismo no he puesto -ni creo que ponga- adsense en mi blog. Sería como insultar a mis visitas, ¿no creen? No puedo pedirles de forma implícita que hagan click en los anuncios porque no me merezco ese dinero.
Por tanto, si no son tan buenos como Ignacio Escolar o un tío que gana 100.000 $ al año olvídense de momento de poner publicidad en su blogs o páginas web. Si algún día ocupan un lugar relevante en la red o en la blogosfera piensen que poner publicidad puede mejorar la relación con sus visitantes: tal vez necesiten contratar más ancho de banda o mudarse a un servidor más grande y eso, mis queridos amigos, cuesta dinero.
Este artículo aspira a participar en el 2º Festival de Blogs organizado por La Papelera.
La Papelera » Festival de Blogs II: Publicidad en la red (Desenlace) — 2005-09-11 00:13:01