Sexto sentido
DÍA 6
Tengo un nuevo sentido: el del autobús. Cada día tengo que coger ese transporte para ir y volver de la Universidad. En ocasiones se forman colas en la gente y no siempre es fácil subir de los primeros. Muchos pensarán que eso es una tontería, pero no para mí. Si puedo, intento ponerme en el asiento que está detrás del conductor -aviso: no estoy paranoico- para salir antes.
Es una manía estúpida que no siempre me dejan hacer. Por eso mismo mi cuerpo ha creado un nuevo sentido o mecanismo que me permite anticiparme a los movimientos de los demás y posicionarme en una situación de privilegio para subir de los primeros. Tengo mis métodos: ir moviéndome hasta conseguir un buen sitio, seguir la trayectoria del autobús hasta que este se detiene, hacer un adelantamiento arriesgado por el interior (algún día me llevaré un buen hostión, seguro), colarme sin más, pero con estilo (es decir, lo hago con naturalidad)
Por cierto, el día bien. Muy tranquilo y muy productivo. A veces hablar con una compañera durante diez minutos sobre historia enriquece más que la mejor de las clases. Gracias.