Los blogs y la educación del futuro
El otro día estábamos hablando en clase sobre cómo sería la educación del futuro: ¿acabará Internet con las clases presenciales? ¿se podrán hacer los exámenes desde casa? ¿se impondrán finalmente los e-books o libros electrónicos sobre los libros de papel? ¿los profesores utilizarán -por fin- las nuevas tecnologías más allá de colgar textos en la intranet de la Universidad?
Había otras cuestiones menos serias, como la posibilidad de que un robot -adecuadamente programado- nos diera clase, o que todo estuviera informatizado: pizarra electrónica, hojas electrónicas, conserjes electrónicos, hologramas electrónicos de la serie Futurama...
Y mientras desvaríabamos se me ocurrió pensar en los blogs y en sus aplicaciones en el campo de la docencia. No sé si lo sabéis, pero aspiro a convertirme el día de mañana en profesor de Historia -a ser posible en la Universidad- Me gustaría ser de esos profes guays a los que les gusta innovar, salirse de las monótonas clases magistrales y tomarse algo en el bar con los alumnos/as.
Los blogs: ¿cómo podría utilizarlos un profesor? Utilizaré un ejemplo práctico que conocí gracias a este blog. Polémicas políticas aparte, lo que el profesor de la asignatura "Filosofía y Derecho" de la Universidad de León me parece muy interesante: ofrece una alternativa a aquellos alumnos que están hartos de estudiarse un aburrido manual para, al final, no aprender nada. Como alternativa a lo de toda la vida el profesor propone que los alumnos comenten los artículos y textos que va dejando en su bitácora. De esta forma pretende crear un debate vivo en la Red que difícilmente se daría en el aula (entre otras cosas por falta de tiempo)
Sin embargo, creo que el sistema que ha elegido presenta una serie de problemas importantes:
- No todos los alumnos tienen acceso a Internet. Si bien es cierto que en todas las Universidad hay bastantes puntos de acceso a la red, no son un lugar adecuado para leer y comentar tranquilamente un texto o artículo.
- Para paliar este déficit, las universidades deberían subvencionar -de verdad- la adquisición de ordenadores portátiles. Digo "de verdad" porque por ejemplo en la de Alicante hay empresas que te descuentan un ínfimo porcentaje que no sirve de nada.
- No me convence el hecho de que los alumnos que hayan optado por la "vía no tradicional" estén "obligados" a comentar en el blog el artículo que toque. Pienso que sería más lógico que enviaran sus comentarios por e-mail y que el blog sirviera para realizar comentarios más informales o para entablar un debate que complemente el trabajo de clase. Seguro que no me equivoco si afirmo que un elevado número de alumnos pone su comentario sin leer los de los demás.
- El principal peligro de estas iniciativas es, precisamente, el anonimato que ofrece internet y el hecho de que el blog sea público; esto es, que se pueda meter cualquier persona.
- Siguiendo con el anonimato: ¿cómo sabe el profesor a ciencia cierta que ha sido ese alumno el que ha escrito el comentario y no su primo el abogado?
En resumen, creo que es una iniciativa interesante, innovadora, pero que aún no cuenta con el respaldo de la mayoría de los estudiantes. Ante tales experimentos, muchos preferimos -aunque no nos gusten- las clases magistrales o -en menor medida- el manual para estudiar por nuestra cuenta. En mi opinión, entre los estudiantes españoles falta concienciarse de lo importante que puede ser Internet para nuestra formación. Muchos -demasiados- piensan que sólo es una distracción o una tontería.
No creo que esta enseñanza alternativa se consolide durante nuestra etapa como universitarios; sin embargo, no tengo ninguna duda de que tarde o temprano Internet y los blogs se convertirán en una herramienta tan o más importante que la bibliografía recomendada. Y por supuesto, la red no es sólo El rincón del vago