Cada uno en su lugar: el hombre a mandar y la mujer a obedecer
Interesante artículo de Cristina del Valle en su columna "Ellas dan la nota". Como 20 Minutos permite copiar libremente sus contenidos reproduzco aquí lo que ha escrito:
Integrismos II
Hace un año escribí en esta columna un artículo que titulé «Integrismos».Tenía que ver con uno de los manuales que la Iglesia católica utiliza para los cursos prematrimoniales.
Aquí reproduzco algunas nuevas perlas extraídas de ese manual: «La abnegación es para la mujer una necesidad, tanto como para el hombre el dominio. La mujer siente la necesidad natural de sacrificarse sin medida por el hombre. Ella necesita en el hogar, para sentirse segura, un marco de firmeza y autoridad que ejercerá su marido. El cuerpo del hombre es más sensual. Ella deberá ayudarlo, en todo momento, a vencer las tentaciones carnales estando siempre atractiva y siendo reservada».
¿Hasta cuándo las mujeres creyentes y no creyentes tenemos que seguir soportando y sufriendo las consecuencias del desprecio de la Iglesia católica hacia todas nosotras? Defender estas ideas es defender la desigualdad, la represión, la sumisión y la imposición, valores contrarios a cualquier sistema democrático.
Por más que lo leo no consigo comprender qué demonios significa El cuerpo del hombre es más sensual. Ella deberá ayudarlo, en todo momento, a vencer las tentaciones carnales estando siempre atractiva y siendo reservada.
No sé, siempre he pensado que el cuerpo de una mujer es más bonito (y sensual) Por lo visto la Iglesia piensa lo contrario. Y sobre lo de que la mujer tiene que sacrificarse paso de opinar. Bueno, diré algo: ¿por qué hay tantas mujeres católicas? Es que sencillamente no lo entiendo.