No tiene gracia
La diferencia entre una broma simpática y una broma pesada es que en la primera siempre se acaba diciendo ¡Ah, te lo has creído, o ¡Que era broma!.
Todos hemos escuchado alguna vez las fantásticas bromas telefónicas del programa de los 40 Principales "Anda Ya". Además de las risas que provocan en el personal, lo mejor es que saben cuándo parar. Si notan que la víctima está a punto de perder los papeles le pasan con el gancho para que le diga que esto es una broma, ¡pringao! y ya está.
Lo que no se puede hacer es suplantar la personalidad del Presidente del Gobierno y no aclarar al final de la comunicación que todo es mentira, que era una broma. Los integrantes del Grupo Risa, la sección de humor político del programa La Mañana de COPE no saben gastar una broma: han llamado al recién presidente electo de Bolivia, Evo Morales, haciéndose pasar por José Luis Rodríguez Zapatero. He decir que la calidad de la imitación es buenísima, y quizás por eso el líder indígena ha picado. Pero eso no justifica una broma de pésimo gusto que puede estar creando un conflicto diplomático importante. Mejor paro y escucháis el audio (son poco más de seis minutos), no quiero desvelaros nada.
Este mismo Grupo Risa -que en el programa de deportes "El Tirachinas se llama "El Radiador"- ya puteó al jugador del Arsenal Juan Antonio Reyes el pasado mes de febrero. Una voz se hizo pasar por Emilio Butragueño y le sacó a Reyes que se quería volver a España. Esto ya está olvidado, pero el chaval lo pasó realmente mal esos días, entre otras cosas por la prensa inglesa, que ya sabemos cómo es. Por supuesto, al final de la conversación no aclararon que era una broma.
No entiendo ese humor, ni sus bromas. Las bromas no hacen daño a nadie o por lo menos esa no es su intención. Es evidente que en los dos ejemplos que he puesto, los bromistas han ido a mala leche, a fastidiar a la víctima.
Inocentadas — 2005-12-28 13:53:31