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El otro día hablaba de enamoramientos, ahora toca recordar qué me dijeron cuando les dije aquella frase mágica: me gustas (creo que nunca he dicho "te quiero" en esas situaciones") Con cada historia, una pequeña anécdota. Intentaré hacerlo por orden cronológico, aunque no prometo nada.
[NOTA: para que no se vuelva a repetir, los nombres de las implicadas están desordenados. Sí, es otra forma nueva de meterme en líos. Qué le voy a hacer si soy así de idiota]
- Aludmena: cometí el error más grande que puede cometer un enamorado, decirle que me gusta alguien. Así, sin especificar. Cuando pregunto ¿yo? me tocó decir la verdad. No recuerdo si con gestos o de palabra. La consecuencia de esta pseudo-declaración fue que estuvo 70 días sin hablarme. Corríjome: fui yo quien no se atrevió a dirigirle la palabra, quizás por vergüenza o porque sólo tenía 11 años. Por cierto, no me contestó con un sí o un no. Simplemente dijo que era un tonto
- Airam: siempre se tomó a broma mis supuestas declaraciones de amor, por eso me contestaba con un dulce no seguido de unas risas de compromiso. Cuando nos fuimos de fin de curso a Port Aventura se me ocurrió regalarle una pulserita azul que nunca se puso, de 400 pesetas, el novio se enteró y me quería matar, pero ella me defendió y hasta me dio un bonito beso (en la mejilla) Al día siguiente nos montamos en el Tutuki Splash -la primera vez que subía en una atracción así- y me senté al lado del novio. Pensé: éste me tira al agua. No lo hizo.
- Laupa: hasta la fecha ha sido la única que me ha respondido con un me lo pensaré. A los cinco minutos me dijo que no. A veces, cuando la veo pienso que era (y es) demasiado bajita para un ala-pivot como yo
- Aan: me obligaron a pedirle salir -sí, me arrastraron por el patio- Se lo dije y me mando a la mierda (sic) Luego, a los dos días, me pidió que dejara de acosarla, porque de lo contrario iría a Pilar, su profesora. Lo único que hice fue levantar las cejas cuando la vi un día en el pasillo. Qué mundo más injusto.
- Silior: me regaló un no sincero, rotundo, claro. Gracias. Cuando estoy con ella me dan ganas de decírselo otra vez (esto lo pongo para confundir a ciertas personas. Es mentira, no es cierto)
- Naa: otro no sincero. Y todo fue culpa de una de internet que me obligó a declararme. Sí, soy altamente sugestionable, no se lo digan a nadie. A la media hora de decírselo estaba de compras con ella y mi prima. Fue un 27 de diciembre (creo) de un año no muy lejano.
- Mesont: algunos no se lo van a creer, pero no recuerdo si se lo dije a la cara. Una vez fue por intermediarios (¡gracias, prima!), pero las otras... Creo que la segunda fue por SMS. En fin, que en todas me dijo no y un clásico: pero podemos ser amigos. No fue muy original, la verdad.
- Negelas : me parece que no le hice nunca la pregunta. Un día le grité que me gustaba, pero no quería ninguna respuesta. Ya no me hacía falta. Cuando la veo no la saludo e intento no verla, y eso me cabrea porque yo no soy así, pero algo malo haría, ¿no? (En el fondo será buena gente, sin duda, pero no voy a comprobar si todas las personas de este mundo son buena gente. No tengo tanto tiempo libre)
- Naa (no es la de arriba) como vive muy lejos de Alcoy me tocó decírselo por e-mail: siento algo por ti fue más o menos lo que le dije y acabo de comprobar que, pese a lo que creía, nunca me dijo no -tengo los correos guardados- Escurrió el bulto de una manera magistral
Bueno, en realidad me regaló un no (aunque no lo dijera) que me enseño que nuestra amistad es sólo eso: una cosa enorme llamada amistad. ¡Gracias!
Y esto es todo. Como decimos en Alcoy: hasta aquí llegó la nieve. Si alguna vez me hacen la pregunta creo que contestaré con el No, pero te quiero como amiga. Después le diré que era una simple broma, pero ella ya estará muy lejos. Demasiado.