Señoras de
De vez en cuando leo la revista Hola, no creo que deba justificarme, no es ningún pecado (que yo sepa) La sección que más me gusta es, sin duda, "Sociedad" o "Ecos de Sociedad". Ahí comentan las galas exclusivas de la jet-set, algo benéfico amadrinado por la Duquesa de Alba, tonterías varias y lo que nos interesa: peticiones de mano, enlaces y natalicios de gente aparentemente normal pero que no lo es. De lo contrario no ocuparían su recuadro en una de las secciones con más solera de Hola. El ejemplo que copio a continuación es el de un natalicio. El estilo y el lenguaje es artificial, mecánico, la alegría y cualquier sentimiento humano brillan por su ausencia. Incluso, si me apurais, hay algún atisbo de rancio machismo:
La señora de Rodríguez Gómez (don Raúl), de soltera Reyes López Martín, ha dado a luz a un niño, segundo de sus hijos, que en el Bautismo recibirá el nombre de Jaime y será apadrinado por su tía doña Soraya Rodríguez Gómez y por su abuelo don Juan López de la Torre.
Vamos con una traducción libre:
Raúl Rodríguez Gomez y Reyes López Martín han sido padres de su segundo hijo, Jaime, que se será apadrinado por tía Soraya y su abuelo Juan.
¿Qué es eso de señora de? No sabía que al casarte (o al arrejuntarte) te daban en propiedad a tu pareja, o perdías tus dos apellidos (según Hola, eso les pasa a las esposas). Igual exagero un poco (o un mucho), pero el menosprecio a las mujeres (y todo lo que ello conlleva) que hay en esta sociedad empieza con la pervivencia de un lenguaje anticuado, absurdo y gris, tan gris como la España de no hace muchos años.