Consecuencias de la Superbowl XL
La Superbowl me defraudó: los Seahawks sólo jugaron bien el primer cuarto y sucumbieron frente a unos Steelers que, sin hacer mucho, se llevaron el partido con facilidad.
Fue una final corta (a las 04:05 ya estaba en la cama) y un poco aburrida, y eso se notó en la retransmisión de la Cadena Ser. Hubo momentos divertidos, pero al final, cuando ya estaba claro quién ganaba, no sabían qué decir. Supongo que el año que viene repetirán: una tradición es una tradición y el volumen de SMS (con su dinero fresco) que reciben es inmenso.
Lo mejor, sin duda, la actuación de los Rolling Stones: en algún momento los vi descaradamente jóvenes y Mick Jagger tenía cara de no entender nada de esa fiesta del deporte estadounidense. Lo peor, la interpretación del himno de EE.UU: lo cantaron a duo Aretha Franklin y un tipo de Nueva Orleans con un coro de gospel. Decir que lo destrozaron me parece muy suave.
En fin, ya tengo una Superbowl más en mi cuenta, la tercera. Eso significa que el año que viene tendré que quedarme por narices. Espero ver un poco más de espectáculo, que eso se agradece siempre.