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17/02/06
17:12:59

Nadie obliga a nadie

Categoria: Religión — autor: Guillermo Pérez


Estaba mirando posts antiguos y me he encontrado con éste. Echadle un vistazo y ahora continúo.

En 1932 el gobierno de la II República permitió el divorcio y los matrimonios civiles. La Iglesia y los sectores más conservadores pusieron -nunca mejor dicho- el grito en el cielo y protestaron enérgicamente, pero lo cierto es que muy pocos ciudadanos ejercieron alguno de los dos nuevos derechos.

Pasó igual que con las bodas gays: nadie obligaba en 1932 -y tampoco en 2006- a casarse fuera de la casa de Dios o a divorciarse. Es así de simple.

Más tarde, con el restablecimiento de la democracia, volvió a permitirse y los diputados conservadores de AP -el precedente del PP- pusieron el grito del cielo. Se dice que Álvarez Cascos no estaba muy de acuerdo con esa ley y creo que ya va por su cuarto matrimonio.


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Comentarios

  1. Este tipo de asuntos van despacio, primero es necesario (mucho más necesario que el dinero para casarse o divorciarse) que la sociedad vea estos echos como algo normal, y conforme todos vayamos abriendo nuestra mente a nuevas concepciones de la pareja, la muerte, el aborto... estos fenómenos irán incrementándose progresivamente.
    Tiempo al tiempo, la primera piedra ya está puesta.

    pedrajas digital — 18-02-2006 02:22:54


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