Adela M., de alrededor de setenta años y vecina de la calle Maestro Espí, de Alcoy, fue hallada ayer tarde por efectivos de la Policía Nacional en un piso de la misma finca donde vivía, gravemente herida, con dos fuertes golpes en la cabeza, con signos de tortura en el cuerpo y rodeada de un gran charco de sangre. Según confirmaron fuentes municipales, un joven alto, delgado y moreno se entregó personalmente en la Comisaría de Alcoy poco después de que se produjera la agresión, confesándose autor de los hechos.
Noticia completa en Diarioinformacion.com
Es una putada que mi edificio salga en prensa, con foto y todo, por esto. Conocía a la vecina muy de vista y no tengo ni idea de quién ha podido ser el cabrón. Sólo espero que le caigan unos cuantos años y que la agredida se recupere lo antes posible.