Un poco de sentido común
España es una especie de Estado plurinacional cuatro lenguas reconocidas además del castellano: gallego, catalán, euskera y valenciano. Los topónimos fueron los primeros en notar esta realidad, y así, en las comunidades autónomas bilingües nos podemos encontrar con carteles del tipo: La Coruña / A Coruña, Lérida / Lleida, Vitoria / Gasteiz o Alicante / Alacant, y un largo etcétera.
En la mayoría de los medios audiovisuales, como el tiempo es oro, han optado por utilizar preferentemente la lengua autonómica para nombrar cualquiera de estas ciudades. Podemos verlo también en los mapas del tiempo: Gerona será siempre Girona, y Orense tendrá una u más para convertirse en Ourense. En las capitales de las provincias vascas optan por poner los dos nombres -supongo que porque no se parecen en casi nada: Donosti, Bilbo y Gasteiz- ¿Y la Comunidad Valenciana? (Sí, esa cosa tan importante con complejo de reino histórico) Pues nada: Alicante, Valencia y Castellón. No es que me moleste -a mí me da igual-, pero si el Estatuto valenciano dice que el valenciano es el idioma oficial de la Comunitat (la misma situación que en Galicia, Cataluña o País Vasco), los señores de la tele podrían hablar de Alacant, València o Castelló, más que nada por coherencia ¿Por qué las demás sí y ella no?
Tengo la respuesta eso: la Comunidad Valenciana está tan acomplejada (siempre está a mitad camino de todo) que no sabe por dónde tirar.