Los suicidas también son seres racionales
Me encantó el artículo de Timothy Garton Ash que salió en El País el domingo pasado. Pongo dos fragmentos para que lo leáis con más interés si cabe:
Las misiones suicidas sólo se han empleado para atacar democracias. Las democracias, sugiere, tienen más probabilidades de cambiar sus políticas como consecuencia de ese tipo de ataques y menos probabilidades de tomar represalias devastadoras contra el grupo agresor, y, sobre todo, las democracias les conceden el oxígeno de la publicidad gracias a unos medios de comunicación libres
Los cálculos que hace el grupo suicida son desmesurados, inhumanos, salvajes y, a largo plazo, seguramente erróneos; pero no son irracionales. Estos atentados representan una tremenda publicidad para su causa. Por horrible que resulte, en muchos casos, desde los tigres tamiles hasta Al Qaeda, pueden servir para reforzar la moral de sus partidarios y el prestigio (en una comunidad determinada) de sus grupos.Para mi sorpresa, está disponible gratis en la página web de El País. No lo esperaba y se agradece. Por si a alguien le interesa, aquí está en versión orginal.