Dos platitos más
Al arroz chino del otro día hay que sumarle codornices con sus ajitos y su hojita de laurel (modo Homer: mmm...), y unos filetes de ternera a la plancha. Dentro de poco, cuando consiga que mis padres salgan de una vez a cenar (solos), podré invitar a una chica maja a casa y decirle: tranquila, que hoy cocino yo, pero apréndete el teléfono de los bomberos, por si acaso.