Au revoir, Zinedine Zidane (Y la copa para Italia)
Iba a hablar de Zidane y del triste final que nos regaló, pero es que acabo de leer que le han dado el Balón de Oro del Mundial y todavía no me lo creo. Cabezazos aparte, hay que preguntarse: ¿qué ha hecho Zidane para merecer semejante galardón?
Una venganza en forma de gol cruel contra España, un par de delicatessen contra Brasil, el gol de la victoria en la infame semifinal contra los portugueses y el mejor penalty de la historia ¡Qué hijo de puta!, exclamé ¿Cómo puede hacer eso? Cierto es que estuvo a punto de fallarlo, pero que maravilla.
Nada más. Muchos dirán que es un justo premio para una carrera plagada de éxitos y de momentos inolvidables, pero es que no ha sido el mejor jugador del Mundial, de éste, el del 2006. Si tuviera voto en estos menesteres, habría ido, sin duda, al gran capitán Cannavaro. Mi padre se ha enamorado de él (futbolísticamente hablando, claro) y quiere que Capello se lo traiga al Madrid. Igual cuando le diga que el chaval tiene 33 años se lo piensa un poco.
A propósito de este premio que votan los periodistas acreditados, se me ocurren un par de preguntas-trampa:
- ¿Cuántos puntos quita un error? Sin ir más lejos, el anterior Balón de Oro del Mundo fue a las manos de Oliver Kahn, las mismas que fallaron en el primer gol de Ronaldo. Por otro lado, está muy bien que un grave error no empañe (del todo) una brillante actuación, como la del portero teutón o ¿la de Zidane?
- ¿Dónde está el Fair Play? ¿Qué pensarán los adorables niños que acompañaban a los jugadores en el cansino protocolo que se ha inventado la FIFA?
- ¿Nuestra tradición judeo-cristiana no nos dice que debemos perdonar y olvidar? Al final la visita del Papa habrá servido de algo, porque esta mañana han hecho un resumencito de la final en La Sexta (con Nessum Dorma de Pavarotti de fondo) y han obviado el cabezado por dos veces.
- ¿Por qué dijo Carlos Martínez, el narrador de Cuatro, que sería injusto que echaran a Zidane por eso, aunque se lo merezca? ¿También hay que mirar la matrícula al jugador que agrede a un rival
Gracias, Zinedine.
P.D.: Homer Simpson también iba con Italia.