Ya estoy
Después de una semana a base de Coca-Cola, sin probar La Casera (y sucedáneos) ni el agua del grifo de Alcoy (aprovecho este espacio para denunciar la ínfima calidad del agua alicantina), sin tele ni internet, pero con demasiados libros, regreso a mi segunda casa, a mi blog.
En los próximos días -mañana mismo me pondré- colgaré las notas que he pillado de las interesantes conferencias del curso y, si lo considero oportuno, transcribiré el pequeño cuaderno de bitácora "Habitación 1233" que he ido escribiendo en mi bloc de notas.
No quiero adelantar mucho, así que sólo diré que me lo he pasado genial, que he madurado, que me ha decepcionado una persona (cosas de la vida, ya ves), que me he dado cuenta -esta vez es definitiva- que lo mío es ser historiador. Ah, y que no he echado de menos esto del blogging. Supongo que eso será bueno.
Igual escribo algo dentro de un rato, pero ahora lo que me apetece, después de comprobar que tengo 0 e-mails y mogollón de comentarios-spam absurdos, es descansar un poco y ponerme al día con mis fuentes diarias de información. Bloglines, ¡alla voy!