Imágenes de una guerra
La segunda conferencia tuvo lugar el día 17 de julio a las 16:00 (quizás un poco más tarde, por aquello de los retrasos de rigor) y fue pronunciada por el profesor de la Universidad de Alicante Pedro Payá.
IMÁGENES DE UNA GUERRA (Pedro Payá)
1. Las imágenes fílmicas son depósito de memoria y constituyen una fuente histórica más.
2. Por tanto, debemos realizar, como apunta Marc Ferro, una lectura cinematográfica de la Historia y una lectura histórica del cine.
3. Podemos diferenciar tres generaciones o momentos en el cine relacionado con la Guerra Civil español.
4. El primero de ellos tiene como protagonistas a los contendientes y se desarrolla entre 1936 y los primeros años de la posguerra.
5. El cine es utilizado como instrumento por los dos bandos. En el rebelde destacan "España heroica" (1937) y "Raza", (1941) esta última con guión de Jaime de Andrade (seudónimo bajo el que se escondió Franco); en el bando republicano podemos citar "Sierra de Teruel" o "Tierra de Españoles".
6. En las películas producidas en el bando rebelde se repiten mitos y manipulaciones que nutren al revisionismo actual. Por ejemplo, se oculta la participación alemana e italiana y se exagera la intervención de las Brigadas Internacionales. Además, se atribuye la destrucción de Guernica a los republicanos y se sitúa el detonante (la chispa) del inicio de la Guerra Civil en el asesinato de Calvo Sotelo -un episodio más de la anarquía y el caos reinante después de la victoria del Frente Popular- pocos días antes del alzamiento militar.
7. "España heroica" fue enviada al Comité de No Intervención de la Sociedad de Naciones y posiblemente influyera en el abandono de España a su suerte.
8. Las películas del bando republicano, como "Sierra de Teruel", reflejan el concepto de "Guerra total": muestran la importancia de la retaguardia y la sitúan casi al mismo nivel que las operaciones del ejército y de los milicianos.
9. La segunda generación en el cine español arranca en los años 60 a partir de las "Conversaciones de Salamanca". Películas como "La Caza", de Carlos Saura, muestran esta nueva forma de hacer cine y a una generación que se hace preguntas, como "¿Qué guerra?", que se convertirá en el paradigma de la falta de conexión generacional entre aquellos que vivieron la guerra y sus hijos, que nacieron en la Dictadura.
10. En esta época asistimos a una contradicción: frente a esta nueva forma de hacer cine se celebran, en 1964, los XXV años de paz y se producen películas como "Franco, ese hombre" o "Morir en España", de Mariano Ozores, que repetirá los mitos y tópicos de documentales anteriores.
11. A partir de los años 80 se matizará en el cine el pacto de silencio de la Transición (para Pedro Payá, el pacto político fraguado entre 1976-1978 vino precedido por un olvido deliberado y consentido hacia los vencidos) Sin embargo, no será hasta 1996 [año significativo, pues el PP accedió por primera vez al gobierno], con la película "Tierra y Libertad" de Ken Loach cuando se tome conciencia sobre la memoria histórica. Se podría decir que esta película y alguna posterior -como "Libertarias" o "Soldados de Salamina"- abrieron el debate sobre la memoria y despertaron a la sociedad civil (o por lo menos a una parte significativa) del letargo en la que fue sumida.
12. Por tanto, ahora nos encontramos con el impulso de los nietos (nacidos ya en democracia) que toman conciencia para reparar a las víctimas -se deja de lado la ideología, hay una despolitización y sólo importa la víctima, no quién la mató.
13. En este sentido, el cine juega un papel muy importante (y en ocasiones impulsor) para la recuperación de la memoria histórica. Por un lado impide que se extienda el olvido, y por otro hace que la sociedad tome conciencia de un episodio de nuestra historia que tardará mucho en borrarse. Será cierto que "todos tenemos algo de la Guerra Civil".