La reforma militar de Azaña y las reformas de Narcís Serra
Notas de la 5ª conferencia del Curso de Verano:
LA REFORMA MILITAR DE AZAÑA Y LAS REFORMAS DE NARCÍS SERRA (Gabriel Cardona)
1. La historia de España está vinculada a los militares y sus pronunciamientos desde 1814. Tienen demasiado protagonismo y eso se tiene que acabar.
2. Azaña -que en 1931 es Ministro de la Guerra- lo sabe y por eso realiza una serie de reformas, fijándose en el ejército francés:
- Retiro voluntario de oficiales (hay demasiados)
- Juran fidelidad a la República (Franco también, ojo)
- Elimina la Ley de Jurisdicciones, vigente desde 1906.
- Intenta modernizar, con poco éxito, el equipamiento del ejército.
3. La reforma de Azaña es mucho más de derechas que la de la Transición porque, a diferencia de esta última, plantea una ruptura.
4. Además, hay que tener en cuenta que en 1976 todos los oficiales, hasta el rango de comandante, participaron en la Guerra Civil; desde las academias les aleccionan con el Espíritu del Movimiento Nacional, etc.
5. Por tanto, en la Transición, de la mano de Gutiérrez Mellado, se produce una reforma moderada: no obligan a los militares a jurar la Constitución (algo que sí se hace en EE.UU) Esto se hace para controlar al poder franquista que pasa a encarnar parte del ejército. La reforma se hace con los militares y no contra ellos.
6. Después del fallido Golpe de Estado del 23-F, llega Narcís Serra al Ministerio de Defensa y, según Cardona, está un año sin hacer nada. A partir de ahí, reforzará la figura del rey, que se convertirá en el domador del ejército.
7. Resultados de la reforma: el ejército perdió poder político, pero la mentalidad no cambió. Por este motivo, para el conferenciante la reforma está incompleta. Por ejemplo, señala que el ejército debe servir para mantener la paz exterior y para nada más.
8. Por último, en el debate se le preguntó por el papel del rey en el 23-F y Gabriel Cardona no pudo ser más claro: Si el rey hubiese querido, el golpe de Estado habría triunfado, pero como eran muy disciplinados, muchos acataron las órdenes del monarca sin estar de acuerdo. Punto final.