El último Catón
Los fragmentos de la Vera Cruz -la Cruz donde crucificaron a Jesús Cristo- están siendo robados por alguien. Nadie sabe cómo ni por qué, así que el Vaticano confía en una monja siciliana, un arqueólogo egipcio (que además es copto y ateo) y un capitán suizo de la Guardia Suiza para descubrir quién está detrás de los robos de esas reliquias que todo el mundo sabe que son falsas.
Para llegar al final del misterio tendrán que superar una serie de enrevesadas pruebas en escenarios con estética "Código da Vinci", así que las mentiras y efectos especiales están asegurados. Para complicarlo todo un poco más, la "Divina Comedia" de Dante parece contener las claves para resolver los acertijos.
No está mal "El último Catón", que desde luego ganaría muchísimo más si fuera una aventura gráfica -de las clásicas, por supuesto-. Lo malo que tiene, aparte de los repentinos cambios de argumento, es que se sabe de antemano que los protagonistas tienen que superar siete pruebas en siete ciudades, con lo que se puede deducir que nadie morirá hasta la página 600 (eso siempre que muera alguien, claro)
Matilde Asensi no escribe mal, pero su estilo no me ha terminado de enganchar. Está bien dejar incógnitas para resolver en las páginas siguientes, pero algunas de las soluciones que plantea no me acaban de convencer: demasiado poco convincentes.
¿Recomiendo este libro? Hombre, como digo más arriba preferiría un videojuego, porque para resolver las pruebas hay que devanarse los sesos de lo lindo. Que alguien me haga caso y, mientras tanto, si alguien se lo quiere leer...