Interacciones
La conversación de un blog llega al papel. Claro que, esto que he leído en El País -¿por qué siempre que voy a la playa me compro un periódico- tiene truco: lo que escribe Javier Sampedro no es una columna, es un post.
Lo mejor de un blog es la interacción permanente, como al tercer día, cuando el bloggy Juliano interactuó con aquello de: "Esto se está poniendo aburridillo, ¿no, Sampedro? Estiras demasiado algo que no tiene mucho interés y el número de posts baja alarmantemente. A ver si te lo curras un poco más, te lo digo de buen rollo, besos". Los besos de la interacción, que se llaman. Juliano se despidió después pidiendo que, si hacían el favor, que cambiaran al columnista horroroso ése, lo que volvió a sentar un modelo de interacción de mucho cuidado. Pero, ¿qué puedo yo decir a la que salgo por la puerta? Sólo diré: "Éstos han sido mis enigmas. Si no les han gustado, tengo otros".