Viriato

La Lusitania romana ocupaba zonas que hoy son españolas: por ejemplo, el oeste de Zamora y Salamanca y buena parte de Extremadura. De eso no hay duda, pero, sintiéndolo mucho, Viriato era más portugués que Figo.
Dicen que antes de convertirse en general de los lusitanos fue pastor (de cabras u ovejas, supongo), condición que le ayudó a ser un tipo duro, curtido en las dificultades inherentes del campo y, por supuesto, justo y humilde, sobre todo humilde. Es curioso observar cómo los autores romanos ensalzan sobre todo esa cualidad. Tal vez, según nos hizo entender el profesor de "Hispania romana y visigoda", pretendían criticar de ese modo el opulento modo de vida de algunos negligentes generales romanos.
El inicio de la leyenda de Viriato -pues todo no va a ser cierto- se remonta al año 150 a.C. El Cónsul Servio Sulpicio Galba, una especie de cabrón, lucha contra unos pobres lusitanos que sólo quieren tener buenas tierras, a ser posible cerca del Guadalquivir (Por eso luchan contra los romanos) Galba se acerca de buen rollo y queda con ellos en un descampado para repartir les las tierras. Una vez allí se los carga a todos, excepto a un tal Viriato y nos cuantos. Es innegable que el tipo tuvo buena suerte.
Tres años después la historia parece repetirse, ya que Cayo Vetilio pretende hacer lo mismo, pero Viriato explica a los suyos qué es un deja vu (léase "deyaví") y logra escapar de la emboscada romana. Este hecho encumbra a Viriato a lo más alto y decide iniciar la guerra contra los romanos.
Entonces se suceden años de guerras de guerrillas (típicas en la historia de España) y de derrotas vergonzosas para los romanos. Incluso en el 140 a.C. se firma un pacto entre Serviliano Cepión -que ha sido derrotado- y Viriato. El lusitano es el que ofrece la paz, supongo que para demostrar que sus intenciones no son aviesas, y a cambio el general romano le nombra "Amigo de Roma".
Pero este pacto no es aceptado por Roma y el senado manda a Hispania a Marco Pompilio Lenas, un cobarde al que no se le ocurre otra cosa mejor que sobornar a tres hombres de confianza de Viriato para que acaben su vida. Lo consiguen, Viriato muere sin haber sido derrotado por los romanos y los tres verdugos son ejecutados porque no sabían que "Roma no paga a traidores".
Por tanto, Viriato, el general invicto que murió a traición, sólo puede ser español. Y como es un tío grande lo han dibujado con un caballo (nótese que los otros tres caudillos de la "primera familia" van a pie) ¿Es un ejemplo de manipulación histórica? Puede, porque, como hemos dicho arriba, todo apunta a que Viriato nació en lo que hoy es Portugal, pero sea como fuere, lo cierto es que portugueses y españoles se disputan uno de sus primeros "héroes nacionales", algo absurdo si tenemos en cuenta que no existían los dos estados que comparten la Península Ibérica.
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