Caridad remunerada
IU muestra su preocupación por la participación de la nieta de Franco en Mira quién baila. Yo también, pero en cambio me fijo más en lo que cobra -48.000 euros a la semana- que en su segundo apellido.
Que yo sepa, no es ningún delito ser familia del dictador Franco, pero tengo mis dudas con el sueldazo que paga una televisión pública a una famosa por bailar. Entiendo que necesiten un reclamo, un rostro actual, famoso -incluso morboso- para promocionar todavía más un programa que parece haber encontrado la fórmula del éxito. No me parece mal que paguen a los famosos que se han prestado a participar en el programa los gastos de viaje, hotel y comidas (lo que se conoce como dietas), porque se supone que esta gente sacrifica parte de su tiempo para intentar ganar cada semana y así donar el premio conseguido a la ONG que apadrinan.
La salida a la luz del sueldo de la nieta de Franco indica, por un lado, que los ocho famosos que participan en el programa tienen un caché estipulado según la popularidad. Es evidente que doña Carmen no cobrará lo mismo que Salvador Guerrero, por ejemplo. Por otro lado, quita mérito al esfuerzo realizado por los famosos para conseguir que su ONG sea la auténtica ganadora. ¿Participarían igual sin cobrar cada semana un dinero pactado? Me temo que me acabo de llevar mi enésima decepción televisiva, es lo que pasa cuando se desconfía de la inocencia de las cosas.
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